Llegó el otoño y con él el cambio de armario. Quizás nunca te hayas planteado guardar de forma especial tus bañadores y bikinis hasta el verano siguiente, pero te aseguramos que con un par de gestos muy sencillos se conservarán mucho mejor y podrás disfrutar de ellos mucho más tiempo.

Antes de guardarlos es importante lavarlos a mano usando un jabón suave y enjuagarlas muy bien, siempre con delicadeza, sin retorcer la prenda al aclarar o escurrir.

Igual o más importante es dejarlos secar completamente, mejor si es en posición horizontal y a la sombra. Si no tienes más remedio que tenderlos al sol hazlo dándoles la vuelta.

Una vez completamente secos, guárdalos en bolsas de cierre hermético, bolsitas de tela o cajas de cartón forradas de papel para evitar posibles humedades.

Procura no doblarlos demasiado y que tengan espacio suficiente para que no queden apelmazados.

¡Ah! y no olvides quitar los nudos…

Autor Oyster